BIZCOCHO DE CASTAÑAS.

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Aquella noche clara de 1874 era perfecta para que la ”Santa Compaña” hiciera acto de presencia. Y así fue.

Por el viejo camino empedrado que venia  del monte al pueblo de Rubiana en Ourense  (Galicia) aparecieron varias luces blancas, que en su rastro de ánimas, purgaban las de aquellas que no podían estar en el cielo, debido a  pecados no confesados ni perdonados.

Era lo peor que le podía pasar a Manuel a sus  17 años. Ver la Santa Compaña  podía significar la muerte próxima y desde luego no era lo más recomendable. Cerró la contra de la ventana, apagó el candil y se puso a rezar a los pies de la cama por las ánimas en pena que pudiera haber cerca.

A la mañana siguiente, todavía con la imagen espectral de la Santa Compaña en la cabeza, tomó el camino hacia las viejas minas de Las Médulas donde debía recoger las castañas que habían quedado del día anterior. Aquellos 20 km que tenía que hacer a diario para conseguir 5 céntimos de peseta del Gobierno Provisional, eran la diferencia entre la pobreza y la miseria, cuya siguiente parada sería la muerte.

Los jornaleros tenían prohibido quedarse con alguna castaña (en Galicia en aquellos tiempos  era parte fundamental de la dieta) y dado que los alimentaban mal, siempre había oportunidad de comerse alguna mientras las recogían. Aquellos viejos y retorcidos castaños daban muchos y grandes frutos.

La noche comenzó a caer cuando Manuel estaba a medio camino de casa, cerca del Bosque da Folla y observó a lo lejos como se encaminaban hacia él unas luces en movimiento, que bien pudieran ser la innombrable Santa Compaña.

Un escalofrío recorrió su cuerpo y lo primero que pensó fue en esconderse dado el terror que sentía. Aprovechando una hondonada que había a la derecha se metió en ella, mientras rezaba de forma aturullada los padrenuestros y avemarías  que su mente le permitía recordar en ese momento. Tapado por los matorrales y esperando que pasara pronto aquella visión maldita, pudo escuchar como entre el sonido de los pasos, había voces humanas que se quejaban.

Aquello confundió a Manuel. ¿Pero es o no es la Santa Compaña? Mientras se decía esto, levantó la cabeza y pudo ver cómo las “almas en pena”, ya sin capucha, se sentaban a descansar y a beber mientras  reían. Uno de ellos  dijo malhumorado: “¡Estoy harto de hacer de la Santa Compaña! ¡A ver cuando les toca a los de Rubiana…!

Manuel, sin salir de su asombro, dijo por lo bajo en gallego :¡¡¡  Cagho-en-dios !!!

¡¡¡ Fillos de mala nai…!!!

 

 

 

BIZCOCHO DE CASTAÑAS.

 

Ingredientes :

170 gr. de harina de castañas. ( se puede encontrar en Herbolarios y tiendas especializadas )

70 gr. de azúcar Panela (azúcar moreno).

3 huevos tipo L.

100 gr. de leche fría.

60 gr. de aceite de oliva suave.

1 sobre de levadura en polvo (16 gr.)

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Para la decoración :

60 gr. de chocolate negro de cobertura.

1 cucharada de mantequilla (15 gr.)

60 gr. de choclate blanco de cobertura.

1 cucharada de mantequilla (15 gr.)

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Elaboración :

Pre calentar el horno a 180 grados.

Batir fuerte en batidora eléctrica los huevos con el azúcar, hasta que estén espumosos y compactos. El tiempo estimado son  unos diez minutos.

montaje 1

Añadir  el aceite y la leche poco a poco y combinando los dos. Remover de abajo a arriba con batidor de mano o a baja velocidad, si es en batidora de brazo.

montaje 2

 

A continuación añadir la harina de castañas  mezclada con el sobre de levadura. Esto debe hacerse mediante un colador y poco a poco. Remover de forma suave integrando la harina en la mezcla.

montaje 3

 

Verter en un molde de 20 cm  y cocer a 160 grados durante unos 35 minutos.Para saber si está, a partir de los veinte minutos se puede pinchar y comprobar que la aguja no sale manchada.

montaje 4

Al acabar, dejar unos diez minutos en el horno apagado y después fuera sobre rejilla tapado.

 

Preparación de la decoración.

 

Poner un cazo al baño María y colocar el chocolate negro con la mantequilla. Cuando hierba el agua apagar y remover la mezcla .

montaje 5

Decorar el bizcocho con lineas paralelas con una manga pastelera de punta fina.

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Seguir los mismos pasos para el chocolate blanco y hacer lineas cruzadas sobre el anterior dibujo hecho en el bizcocho.

 

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PASTEL LIBANES DE NARANJA. (Lebanese orange cake)

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Las aceras de la población libanesa de Harissa parecían esculpidas  por los pies de los cientos de miles de peregrinos que durante años, se acercaban a orar al Santuario de Nuestra Señora del Líbano. Las estrechas aceras de piedra que llevaban a este lugar, único de culto cristiano  en un país árabe, se llenaban de lugareños de los entornos más cercanos pero también de lugares tan lejanos como Galicia, en el noroeste español.

Este era el caso de la Sargento Olaia que formaba parte del contingente español destacado en ese país de Oriente Próximo. Ella ya había hecho el Camiño de Santiago  y quería conocer este otro destino católico aprovechando la cercanía de Harissa a Beirut, donde estaba su cuartel.

Este Santuario de construyó a principios del siglo pasado y es una advocación de la Virgen de Lourdes. Tiene una pequeña Capilla a los pies de una gran estatua de bronce pintada de blanco de unas quince toneladas, en la que la Santa aparece con los brazos abiertos.

Una vez visitada Olaia buscaba un hostal donde pasar la noche, cuando le llamó la atención una vieja casa de blancas paredes con puertas y ventanas en  azul claro, que le recordó a las casas marineras gallegas.

“Maisón Compostela” 2 estrellas, rezaba un sencillo cartel sobre una especie de dosel en la puerta principal. Y entró.

Bon jour! -dijo- mientras hacía sonar el timbre de la recepción.

-¿Comment allez-vous?. -¿En qué puedo servirla? -le contestó una mujer delgada de unos treinta años, de grandes ojos negros y  cabello azabache llamada Nashwa. Mientras  anotaba los datos en su libro de registro, Olaia le preguntó por el nombre del Hostal al tiempo que le decía en su  básico francés  que ella era de ese lugar, Santiago de Compostela.

A Nashwa se le iluminaron los ojos pues su madre había hecho el camino gallego y allí había conocido a su padre mientras estaba en Santiago por negocios. También le comentó que para los habitantes de su ciudad, Compostela era una referencia espiritual de gran importancia y que muchos cristianos libaneses iban también a ver al Apóstol .

A la mañana siguiente, mientras bajaba las escaleras que circundaban una especie de patio andaluz y que llevaban al comedor, le vino un olor dulce de naranja que invadía la estancia. Sobre la mesa le esperaban café, dátiles, almendras, pan, mermeladas, manteca y un dulce muy especial que habían hecho esa misma madrugada : Un “bizcocho libanés de naranja” que al verlo, convocaba a probarlo.

Aquellas dos mujeres parecía que se conocieran de toda la vida. Con un francés sencillo, los huecos que dejaba la falta de palabras, se cubrían fácilmente con gestos miradas y expresividad.

Y así la  vieja  estancia se convertiría después y durante  muchos años, en el punto de encuentro  para las dos nuevas amigas.

 

 

PASTEL LIBANES DE NARANJA.

 

Ingredientes :

 

  • 4 huevos (L)
  • 450 gr.  de naranja .
  • 175 gr. de azúcar ( o 130 gr. de azúcar panela)
  • 200 gr. de almendra molida
  • 1 sobre de levadura en polvo.
  • 1 cucharadita de agua de azahar.

 

montaje 1

 

 

Para la decoración.

1 naranja.

100 gr. de azúcar o 50 gr. de fructosa.

Azúcar glas para espolvorear o mezclada con harina fina de maíz.

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.Elaboración

Se  cuecen las naranjas cubiertas de agua durante 1 hora aproximadamente o hasta que estén blandas. Después se sacan y se dejan enfriar un poco.

montaje 2

 

Se bate fuerte el azúcar con los huevos hasta que estén de color pajizo (en batidora de brazo de 5 velocidades, la número 4). Al tiempo se trituran el en vaso de la Minipimer las naranjas, hasta que queden en forma de pasta uniforme.

montaje 3

Se añade entonces la naranja batiendo suave, después la almendra molida con la levadura y el agua de azahar. Se mezcla todo con un batidor de alambre de abajo a arriba para que quede  integrado.

montaje 5

Se vierte en un molde de silicona o similar de unos 20 ó 24 cm (en función de que sea uno u otro, saldrá más bajo o más alto) y se hornea una  hora a 170 grados. Pasados 45 minutos podemos pinchar con una aguja para ver si está.

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Una vez hecho, apagamos el horno y lo dejamos diez minutos dentro. Después lo sacamos para una rejilla y dejamos que enfríe tapado con un paño.

 

Cómo hacer las naranjas confitadas :

Al  agua que  sobró de cocer las naranjas le añadimos azúcar y colocamos cuatro rodajas de naranjas, dejándolas cocer a fuego bajo hasta que estén blandas y que casi no quede líquido. Hay que tener cuidado de que no se quemen. Después reservar y dejar enfriar.

montaje 6

 

Una vez frío y desmoldado el bizcocho, se puede espolvorear con azúcar glas o mezclado con harina  fina de maíz y se decora con trozos de naranja.

 

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BIZCOCHO AMERENGADO.

 

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Solo la distancia permitía verlo todo con claridad. La vista podía engañarnos pero estábamos ante un paisaje nevado de alto valor estético.

Los grandes picos del fondo quedaban desdibujados por las nubes que los coronaban y en primera línea, el blanco de la nieve helada refulgía con avidez .

La soledad de las grandes cumbres es inherente a ellas. Nadie se imagina un paisaje como éste de grandes montañas agrestes y de varios miles de metros de altitud cobijando casitas.

Este no es un paisaje blanco de la hermosa Suiza, aquí el frío helador se percibe solo con mirar la escena: la altura de los cerros cortados al bies no se puede calcular, el verde no existe en cientos de kilómetros a la redonda. No hay nada más que hielo y nieve.

Bueno en realidad hay algo que aporta color a la escena, el Sol que va cayendo en el horizonte manchando las cumbres heladas de un naranja variado en escalas. Pero solo eso, el Sol aportando color sobre el blanco azulado del frío, de las alturas inhóspitas, aquellas que sólo unos pocos chiflados consiguen alcanzar aún a costa de perder la razón…y a veces  la vida.

Es curioso…mi imaginación una vez más ha volado sola. Realmente lo que estoy observando  es la parte superior de un “Bizcocho amerengado” recién salido del horno.

¿Qué me ha pasado…?

 

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BIZCOCHO AMERENGADO.

 

4 huevos tipo L .

120 gr. de azúcar ( o 100 gr. de azúcar panela).

100 gr. de harina de trigo.

50 gr. de fécula de maíz  ( tipo maizena )

*  75 ml . de aceite de girasol.

*  raspaduras de limón.

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Merengue suizo.

* 4 claras de huevo .

* 300 gr. de azúcar o 150 gr. de fructosa.

* unas gotas de limón.

* unas gotas de vainilla.

* termómetro de cocina.

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Para el almíbar.

200 gr. de azúcar. (o 100 gr. de fructosa)

200 ml. de agua.

La corteza de un limón.

Puede llevar media copa de ron o coñac.

 

Elaboración.

Se precalienta el horno a 180 grados.

Se baten los huevos con el azúcar fuerte durante unos ocho minutos (velocidad 4 de 5) hasta que estén montados y de color pajizo.

montaje 1

Se baja un poco la velocidad  ( velocidad 3 de 5 ) y se echa poco a poco en hilo,  el aceite de girasol, después  las raspaduras de limón.

A continuación se echan las harinas mezcladas poco a poco con un colador y se remueve despacio de abajo a arriba, con un batidor de mano.

montaje 2

Una vez mezclada y con la masa esponjosa, se vierte en un molde de 23 cm o algo menor y se mete en el horno unos 30 minutos.

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Cuando esté dorado se pincha con un aguja y si está cocido, se apaga el horno y se deja dentro unos diez minutos. Después se saca y se tapa con un paño quince minutos más.

 

Elaboración del Merengue Suizo.

Se mezclan las claras con el azúcar en un bol metido al baño María sin que el agua pase de 60 grados. Lo mediremos   con un termómetro de cocina porque si la temperatura fuese mayor las claras se cocerían. Lo que se pretende es que el azúcar se disuelva en la claras.

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Una vez disuelta se pasa a una batidora de brazo,se le echan unas gotas de limón,también de vainilla y  se bate fuerte durante unos minutos hasta que esté montada.

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Elaboración del almíbar.

Se pone en un cazo el azúcar, el agua y la corteza del limón. Cuando empiece a hervir se deja 3 minutos y se retira. Aquí se le puede añadir el ron o coñac.

Una vez frío el bizcocho se parte en dos y se vierte la mitad del almíbar en una base y la otra mitad en la otra. No es necesario utilizar todo el almíbar.

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Después con una manga pastelera se decora la parte superior con conos haciendo forma de picos.

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El interior se rellena con el resto del merengue.

montaje 3

La tapa con los conos se pone unos minutos bajo el grill del horno para que se dore, teniendo especial cuidado de que no se queme.

 

Una vez dorado se coloca sobre la base y se mete en la nevera hasta el día siguiente.

 

 

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PASTEL DE COCO Y MARACUYA.(Saturn cake)

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La Nave acababa de adquirir velocidad de crucero después de un despegue impecable.

Todo estaba saliendo bien aquel 23 de julio de 2076 y la tripulación comenzaba a relajarse, soltándose de los cinturones que los habían mantenido sujetos hasta llegar a la estratosfera.

Se esperaba que el millón y medio de kilómetros que los separaban del anillo de Saturno, se pudieran hacer en un breve tiempo de tres meses gracias a las altisimas velocidades estelares que podían alcanzar.

La nave  sustentaba una gran vela con la que captaba de forma infinita la luz solar que le permitía avanzar. De ahí que la Agencia Internacional del Espacio (S.I.A.) la bautizara como “La Pinta”, que fue la primera nave de Colón que dio noticia a Europa del descubrimiento del Nuevo Mundo.

Realmente la misión espacial tenía un destino único: ENCÉLADO, la luna mas pequeña de Saturno y donde se había constatado ya con el envío de dos sondas, que había vida extraterrestre en forma de microorganismos. Estos se habían formado por el desequilibrio entre el carbono, el nitrógeno y la superabundancia del metano que escondían sus ríos.

Entre el grupo de científicos de “La Pinta”  que podrían observar de cerca por primera vez esa vida, bullía un nerviosismo que nadie escondía y por eso era necesario también el relax y el entretenimiento cuando los preparativos lo permitían.

John e Ivan estaban sentados en la parte posterior de la nave, en una especie de  gran anfiteatro abierto, con una una inmensa cristalera donde  se podían ver millones de puntos luminosos en el espacio, al tiempo que dejaban atrás la Luna y la Tierra.

John le contaba a su compañero la importancia de los nanochips que llevaban en su organismo. Desde los que controlaban sus constantes vitales y alertaban de cualquier alteración hasta los que estaban diseñados en conexión directa con el hipotálamo, responsable ente otras emociones de la alegría o de la rabia. Y este fue el que más le interesó  a Iván, el científico español que provenía de un pequeño pueblo de Galicia,  al noroeste de ese país.

John habia participado en el diseño de un sistema  del que pocos sabían en la nave. Se trataba de un espacio preparado para representar de forma virtual los recuerdos de la niñez, aquellas etapas  más agradables y así generar endorfinas que debían contraponerse a las posibles depresiones o alteraciones psíquicas  producidas por un entorno extraño como aquel.

A Ivan se le abrieron los ojos. -¡Qué gran idea poder revivir etapas  de tu vida ! Me gustaría probarlo. Tengo buenos recuerdos de la niñez -dijo.

Aunque aquel habitáculo permanecía todavía cerrado,  John tenía las claves para entrar  porque al ser uno de sus creadores, se las habían  insertado en su cerebro. Solo con acercarse se abrirían las puertas.

Ivan no lo pensó dos veces y se encaminó con su compañero al ala 300 HG  donde se establecían los sistemas de control humano.

Allí en una habitación sin esquinas y ni paredes, en una especie de nube blanca, se iba a reproducir uno de sus recuerdos más nítidos y queridos.

En unos pocos segundos se vio en la estación aérea TR-54 donde llegaba una gran  nave circular proveniente de Cuba. De las escaleras flotantes bajaba su abuelo, un hombre alto y moreneado por el sol tropical, que dejó atrás la isla para descansar en su tierra natal. Él había sido un reputado repostero allí, antes de que Cuba pasase a formar parte de los E.E. U.U. como el estado número 51.

Al poco, su casa natal apareció totalmente real sosteniendo otro recuerdo. Su abuelo les hacía un pastel de coco y maracuya que refulgía en su blancura. Nunca quiso dar a nadie la receta, era un invento suyo sólo para su familia.

Aquella representación holografica “3D Real”  era impresionante. No solo lo revivías todo como lo recordabas….también podías oler ….y saborear…

La cara de Ivan asomó una gran  sonrisa de niño : ¡estaba comiendo de nuevo  la tarta de su abuelo!

 

 

 

PASTEL DE COCO Y MARACUYA. (Saturn cake).

(receta propia).

 

Ingredientes para el bizcocho.

4 huevos tipo L.

150 gr. de harina de trigo.

2 cucharaditas de levadura en polvo.

120 gr.  de azúcar.

30 gr. de coco rallado pasado por el molinillo.

100 gr. de leche de coco a temperatura ambiente.

 

montaje 1

Relleno.

50 gr. mantequilla en pomada.

150 gr. queso Mascarpone.

80 gr. azúcar glas.

150 ml. de nata.

1 cucharadita de extracto de vainilla

2 maracuyas naturales o en mermelada (75 gr.)

 

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Aparte.

125 gr. de coco rayado para espolvorear.

 

 

Modo de hacerlo.

 

  • Se pre calienta el horno a 180º C .

En la batidora de brazo se bate durante diez minutos los huevos enteros con el azúcar, hasta que estén muy espumosos.

montaje 2

A continuación se echa la harina mezclada con la levadura y tamizada con un colador. Se va uniendo a mano de forma suave y de arriba a abajo.

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Se bate en un tazón o plato la leche de coco con el coco rallado pasado por el molinillo hasta que se integre y quede sin grumos. A continuación se va echando poco a poco a la masa anterior, removiendo poco a poco y de abajo a arriba.

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La masa resultante se deposita en un molde de 22 o 24 cm y se mete en el horno unos 30 minutos aprox. A los 20 minutos se puede pinchar y ver si está cocido.

montaje 3

 

Cómo hacer la crema :

En un bol se mezcla bien la mantequilla en pomada con el queso crema a temperatura ambiente (si la mezcla está fría cuesta un poco).

Se bate la nata fría con el azúcar hasta que esté bien montada y después se agrega a la mezcla anterior. Hay que tener cuidado y esperar a que la nata montada esté a temperatura ambiente para que se unan bien.

Por último se le añaden los dos maracuyas pasados por un colador para evitar las pepitas. Si no hay maracuyas frescos se le puede añadir un par de cucharaditas de mermelada de esta fruta.

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Una vez frío el bizcocho, se parte en dos  y se rellena con buena parte  de la crema.

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El resto se reparte por fuera, con ayuda de una paletina de cocina, hasta que quede bien cubierto por todas partes. Después se  echa el coco rayado tanto por la superficie como por los laterales.

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Se mete en la nevera hasta el día siguiente .

Opté por decorarla con caramelo endurecido en forma de mariposa. Se consigue echando el caramelo caliente en un papel de horno mojado sobre una encimera de granito o mármol.

 

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TARTA DE TRUFA Y CREMA DE ALMENDRAS TOSTADAS.

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Sus pequeñas manos competían con las expertas y largas de su madre. Mientras ella amasaba el pan, Roberto hacía lo mismo en un rincón del obrador sin quitarle ojo para no perder nada de la técnica que empleaba. Era una de las cosas que más le gustaban cuando estaba de vacaciones y podía trasnochar algunos días.

Cada cumpleaños siempre le preparaba una tarta de trufa  y almendra tostada que le encantaba. Su madre  decía que era lo que mejor le salía pero no era cierto; dominaba a la perfección panes y pasteles y era reconocida dentro y fuera del pueblo.

Años después, a pesar de que ella no quería que siguiera con su profesión por lo esclava que era, estudió Hostelería en Santiago y se aventuró a hacerse cargo del negocio cuando su madre enfermó.

Ahora, ella perdía los recuerdos y su  mismo ser se metía en un mundo insondable y desordenado , mientras su cuerpo se iba deteriorando. Para su hijo fue un impacto tremendo, cada día comprobaba como  iba desconectándose de la realidad .

Cada vez que podía le hacia la receta con la que ella tantas veces le había obsequiado en sus cumpleaños y con el paso del tiempo, se dio cuenta que esta cruel enfermedad le obligaba a empezar de cero, a contarle todo una y otra vez. Y eso le producía cierta desazón, dado lo mucho que la  quería y admiraba.

Hoy tocaba visita y tarta, volvería a revivirlo todo para ella. Abrió una vez más la puerta de la sala y ella  le dijo sonriendo :

Hola. ¿Quién es usted….y que es lo que me trae en esa bandeja….?

 

 

TARTA DE TRUFA DE CHOCOLATE Y CREMA DE ALMENDRAS TOSTADAS.(receta propia)

 

Forma de hacer la trufa.

300 gr. de chocolate de cobertura.

1 litro de nata de montar.

150 gr. de azúcar. o 75 gr. de fructosa.

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Poner a fuego medio la nata con el azúcar removiendo hasta que se disuelva bien.

Cuando hierva se retira del fuego y se le añade el chocolate en trozos, batiéndolo bien hasta que se disuelva. Después se vuelve a poner la cacerola en el fuego removiendo hasta que hierva de nuevo. En ese momento se aparta del fuego.

Se echa la mezcla en un bol, se deja enfriar y se tapa con un film bien pegado a la trufa para que no forme costra y se mete en la nevera una vez frío durante 24 horas. Al día siguiente, antes del relleno, se bate la trufa con varillas y ya está.

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Forma de hacer la crema de almendras.

150 gr. de almendra  molida .Tostarla un poco en una sarten .

500 ml. de leche.

150 gr de azúcar o 100 gr. de azúcar panela.

3 huevos tipo L (3 yemas ,2 claras)

40 gr. de harina fina de maiz.

1 limón rallado.

1/2 cucharadita de canela.

 

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Se separa un poco de leche y se disuelve la harina fina de maíz. Se baten las tres yemas con las dos claras. Después se  calienta la leche con el azúcar y la ralladura de limón. Cuando hierva se baja el fuego y se añade la almendra molida tostada, las yemas batidas, la canela y por último la leche con  harina fina de maíz, sin dejar de remover con un batidor de alambre. Hay que tener cuidado de que no se queme.

Cuando espese, se retira del fuego. Si no quedase espesa se le puede añadir en caliente  la otra yema.

Forma de hacer el bizcocho.

Se pre calienta el horno a 180 grados.

4 huevos tipo L

125 gr. azúcar (o 75 gr. de fructosa )

70 gr. fécula de maíz.

70 gr. harina. ralladura de limón.

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Se baten los huevos con el azúcar hasta que estén espumosos. Se añaden las raspas de limón. Después se tamizan las dos harinas y se echan poco a poco a la masa revolviendo despacio de abajo a arriba con la batidora de alambre de mano.

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Se cuece durante unos 35 minutos en un molde de entre 22 y 24 cm. A la media hora, si está hecho, se deja diez minutos en el horno y al sacarlo se tapa con un paño hasta que enfríe.

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Una vez frío se parte en dos y se empapa con un almíbar hecho con 200 ml de agua , 200 gr. de azúcar ( o 100 gr. de fructosa). Se pone a hervir durante cinco minutos y se deja enfriar un poco.IMG_20180623_170834

Después se echa la trufa batida estirándola con una capa gruesa e uniforme.

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Después se coloca la parte superior con cuidado y se echa la crema de almendras tostadas.IMG_20180623_181118

Por último se decora con una manga pastelera con la trufa sobrante y unas almendras.

 

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BIZCOCHO ESPECIADO HOLANDÉS.

 

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El viento  nordés  empujaba los granos de arena en la misma dirección en la que se encaminaban sus pasos. La playa de Cesantes en Redondela (Galicia), mostraba aquella tarde de abril uno de sus rostros más agrestes; las olas habían hecho mella en la pendiente natural del arenal, dejando escalones que se desdibujaban a medida que caminaba.

Quizás no fuera la mejor tarde para pasear por esta playa que con la marea baja, se estira como chicle  hasta casi  la mismísima isla de San Simón: lugar de medievales ensoñaciones románticas con los versos de Meendinho. “Sedíame eu na ermida de San Simón, cercáronme as ondas que grandes son……”

La verdad es que Lola no estaba para muchas ensoñaciones, pues tenía delante un dilema  que le estaba rompiendo la cabeza y esperaba despejarlo en ese paseo.

¿Debo invertir en ese bajo para ubicar el obrador y ampliar el pequeño negocio de repostería..o debería esperar un poco más…?

En ese momento una fuerte ráfaga de viento hizo que perdiera el equilibrio y tuvo que apoyarse en la arena para no caerse de bruces. Al hacerlo puso la mano encima de una vieja botella verduzca y su primer pensamiento fue  que se había cortado. Al ver que la botella seguía entera, observó que estaba tapada y que dentro había algo. ¡El corazón le dio un vuelco..!.¿Una botella con mensaje..?¡No puede ser..!

Pues si que tenía un mensaje. El papel estaba en muy malas condiciones pero pudo leer claramente un nombre extranjero ,el año de 1935 y en inglés la receta de un bizcocho especiado típico de Holanda.

No podía dar crédito a lo que acababa de ocurrir.. aquello era un aviso del destino:¡Tenía que comprar el bajo..!. Cogió la botella y el mensaje y se encaminó a  casa, no sin cierto nerviosismo y extrañeza.

Observándolo todo y parapetado detrás de la imagen de la Virgen del Carmen que hay en esta playa, estaba Francisco, su pareja, que esbozaba una sonrisa cómplice por haber “ayudado un poquito al destino” para que Lola se decidiese de una vez.

 

 

BIZCOCHO ESPECIADO HOLANDÉS.

( Versión propia de una receta de la revista ELLE)

 

Ingredientes : (originales)

2 huevos tipo L. (mejor de casa)

250 gr. de azúcar moreno.( tipo Panela)

100 ml. de agua.

1 cucharada y media de miel.

250 gr. de harina de trigo.

1 cucharadita de café de polvos de hornear o gasificante.

2 cucharadas de mezcla de especias .(80 gr.)

 

MONTAJE 2

La mezcla se compone de las siguientes especias. :

+ 30 gr. canela molida.

+  5 gr. jengibre molido.

+ 10 gr. de nuez moscada.

+ 2,5 gr. de pimienta blanca molida.

+ 5 gr. de semillas de anís.

+ 5 gr. de semillas de Cilantro molidas ( puse  1 gr. de hojas molidas)

+ 10 vainas de Cardamomo.

MONTAJE 1

(Se retiran las semillas de Cardamomo y se muelen junto al resto en un mortero hasta que estén hechos polvo. Después se pasan por un colador y se meten en un bote cerrado para que no pierdan aroma.)

 

Forma de hacerlo .:

Precalentar el horno a 180º.

Batir   en la batidora de brazo el azúcar con el agua, los huevos, la mezcla de especias y la miel de forma fuerte (4 SOBRE 5 )  en la batidora de mano durante unos diez minutos hasta que esté espumoso.

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Añadir después la harina con el polvo de hornear  mediante un colador y de forma suave de abajo a arriba.

montaje 3

Depositar la masa en un molde rectangular de cake, mejor de silicona. Si es de metal embadurnarlo con mantequilla y después harina.

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Cocer durante 50 minutos y después bajar a 130 º durante diez minutos más.

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Dejar diez minutos con el l horno apagado y al sacarlo  enfriar sobre rejilla con un paño.

Al sacarlo del horno notaremos un intenso olor a especias que lo hace muy agradable.

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BIZCOCHITOS DE NATA Y AZAHAR.

 

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Le llamaban “bizcochito” y ya no podía hacer nada por evitarlo. Se lo puso su hermana cuando era  pequeño, porque era muy “blandito” de personalidad y su primera novia lo mantuvo porque le resultaba “muy tierno”.

¡Rai…lo odiaba….!. Era un sobrenombre que le delataba a nivel personal : blandengue, sonrosadito y poco masculino. Parecía que todo el mundo te quisiera pellizcar la cara diciendo:  ¡Hayyy…quien es el más ricooooo.! .!Vomitivo!…¡De fracasados..!Pero eso se iba a acabar. Fuera estereotipos, tendría que demostrar que su carácter era fuerte y que no se amilanaba fácilmente.

En primera instancia no se le ocurrió nada, pero viendo un reportaje de deportes extremos se fijó en el puenting que estaban haciendo un grupo de amigos. Lo primero que le vino a la cabeza es que estaban locos y que él jamás podría hacerlo…¿Ja-más  biz-co-chi-to….? –Se dijo así mismo con sorna…

¡Aquí está mi reto, ahora se van a enterar!. Y para hacer las cosas bien se fue a una empresa especializada en este tipo de saltos. Y  además para que sus amigos lo vieran en directo contrató un “Facebook live” a otra empresa. ¡Había que hacerlo a  lo grande.!

El día D todo estaba preparado. Había elegido el puente de Murillo de Gállego en el Pirineo Aragonés por su espectacularidad y porque era el  “Sancta Sanctorum” para los que lo practicaban.

Veinte metros le separaban del rio Gállego mientras  le ajustaban los ganchos y el cámara hacia las últimas pruebas. ¿Estás tranquilo Rai? -le dijo el técnico minutos antes de saltar mientras comenzaba a emitirse en directo  el Facebook live.

Y eso fue lo único que escuchó Rai.

Lo siguiente que recuerda es que estaba en el suelo del puente y le daban  palmaditas en la cara  porque se había desmayado.

Y  mientras se hundía moralmente en la miseria pensó :

¡ Dios mío….soy un bizcochito…!

 

 

BIZCOCHITOS DE NATA Y AZAHAR. (receta propia mejorada)

 

3 huevos y una yema.

200 ml de nata para montar.

150 gr. de azúcar..

150gr. de harina de trigo de repostería

50 gr. de harina fina de maíz.

1 cucharada de agua de azahar.

La ralladura de un limón mediano.

2 cucharaditas de levadura en polvo.

 

montaje 1

 


PARA EL GLASEADO.

100 gr. de azúcar glass.( se puede sustituir el azúcar blanco por 100 gr. de la de arce que es más natural)

1  cucharada y 1/2   de zumo de naranja.

1 cucharada de agua de azahar.

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MODO DE HACERLO.

Precalentar el horno a 170º.

Se bate la nata fría con la mitad de azúcar (75 gr.) hasta que esté bien montada y se reserva.

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En otro bol se baten los huevos con el resto del azúcar (75 gr.) . Cuando estén muy espumosos se le añaden las dos harinas con la levadura tamizada y poco a poco. Con un batidor de varillas se mezcla de  abajo a arriba.IMG_20180719_184515

 

Cuando está mezclado,se le añade el agua de azahar y la ralladura de limón. Después  la nata montada con movimientos de espátula de arriba a abajo.

montaje 3
huevos con harina                                                  masa anterior con nata

 

Yo utilicé 12 moldes de silicona de 8 cm de diámetro.

Se vierte la masa repartiéndola en todos los moldes. Se deben llenar más de la mitad de cada molde pero sin llegar al tope.

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Se meten al horno durante unos 35  minutos aproximadamente. Cuando hayan reventado por arriba se puede bajar el horno a 160 grados. Una vez dorados  se pinchan y si están hechos se apaga el horno y se dejan diez minutos dentro.

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Después se sacan y se dejan enfriar tapados sobre la rejilla.

 

MODO DE HACER EL GLASEADO.

Mezclar el azúcar glas con el zumo de naranja y la cucharada de azahar removiendo un poco.

montaje 4

Una vez fríos los bizcochitos , verter el glaseado sobre ellos de forma repartida dejando que caiga por los lados. Meter una  hora en la nevera para que se endurezca el glaseado.

montaje 5

 

Se pueden decorar con unas virutas de naranja rayada.

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Sólo queda comerlos….!