BIZCOCHO DE NATA CON COSTRA DE CHOCOLATE.

IMG_20190505_164547

Paco y Mika

 

Otro día soleado por delante y otra oportunidad de pasarlo bien. Jugar y jugar, buen lema para la vida.

Eran jóvenes  y las responsabilidades les resbalaban porque no había asideros para tales cosas. Así se es feliz de verdad:  hago lo que quiero y encima me divierto.

Paco era más tranquilo y Mika más pajarera. Bueno, Paco a  veces era demasiado tranquilo y Mika tenía que pincharlo. Eso sí, una vez tocada la tecla, los dos iban y venian, subian, bajaban o peleaban  como si no existiera un mañana.

Un día Mika se propuso hacer una excursión no muy lejos de allí a lo que Paco puso mala cara.

¡Mika! – dijo frunciendo el morro  -¡No tengo ganas de moverme y es muy lejos! Además pronto se va a hacer de noche y ya sabes que no tengo la vista muy bien. No distingo a un metro un gato pardo de uno de rayas.

¡ Ya estamos! -dijo Mika, mientras se miraba una uña rota. -Habló “panza gorda”. Y continuó diciendo con sorna: – ¡debes tener el colesterol por las nubes!

-Bueno, pues iré yo sola, no te creas que me importa-. Alardeó Mika mientras se alejaba con paso firme y sin mirar atrás.

Pasaron varias horas y como Mika no volvía, Paco se acercó a la abuela Mini, que estaba cocinando su “Bizcocho de nata con costra de chocolate” para dar cuenta de la novedad. A Paco, a pesar de la preocupación, no se le escapó que la abuela estaba haciendo uno de sus dulces favoritos.

Nada más saber de la noticia, la abuela Mini con el mandil manchado de harina y los brazos en jarras por la estupefacción, organizó la búsqueda con ayuda de varios familiares.

Mika no aparecía por ninguna esquina. La buscaron por todas partes.

-Seguro que está dormida en cuaquier  cobertizo de la zona, ¡hay tantos! -dijo la prima Rosa que cojeaba de lo gorda que estaba.

A la mañana siguiente, un vecino oyó unos lamentos procedentes de la parte trasera de un cobertizo de paja, al que se accedia por un pequeña puerta. Al fijarse bien desde fuera, observó una viga de madera caída sobre la pequeña puerta impidiendo así que se abriera.

En cuanto el “vecino-rescatador” sacó la madera, Mika salió como un rayo de aquel cuchitril donde tuvo que pasar la noche.

Ni gracias dió a su salvador que quedó parado ante tanta velocidad. Sin mirar atrás y utilizando las últimas fuerzas que le quedaban por la falta de comida, enfiló el camino de vuelta a casa.

Allí le esperaban Paco, los demás y el bizcocho de nata  de la abuela Mini.

Una vez que todos dieron cuenta del pastel, Paco y Mika se sentaron juntos mientras veían pasar la vida bajo la sombra de un roble. Ahora tocaba descansar, que la vida de los gatos es sólo una.

Como la del resto.

 

GATOS (2)

 

 

Bizcocho de nata con costra de chocolate.

 

Ingredientes :

150 gr. de harina de trigo.

3 huevos tipo L y 1 yema.

50 gr. de harina fina de maíz tipo Maizena.

1 sobre  de levadura en polvo tipo Royal.

200 ml. de nata fría para montar.

150 gr.  de azúcar glacé.

1 cucharadita de extracto de vainilla.

IMG_20190615_181629

Para la decoración.

1 tableta de  200  gr. de chocolate negro tipo fondant.

1 tableta de  200  gr. de chocolate blanco tipo fondant.

25 gr. de mantequilla.

 

Modo de hacerlo :

 

Batir los huevos con la mitad del azúcar durante unos 10 minutos hasta que estén espumosos.

MONTAJE 1

Pre calentar el horno a 170 grados.

Seguidamente mezclar las dos harinas con la levadura y echarla poco a poco mediante un colador a la mezcla anterior, removiendo de manera envolvente. Añadir la cucharadita de vainilla

montaje 2

Batir la nata fría con el resto del azúcar hasta que esté montada.

montaje 3

Mezclar la nata poco a poco con la masa anterior usando una espátula. Siempre de abajo a arriba y de forma suave.

montaje 4

Verter la masa en un molde de 22 cm. Si es de silicona no hace falta echar nada antes. En caso de que sea metálico, embadurnar con mantequilla y después espolvorear con harina, quitando los restos.

Cocer durante unos 45-50  minutos aproximadamente. A partir de los 30 minutos bajar a 150 grados. Pincharlo para ver si está cocido.

montaje 5

 

 

Preparación de los chocolates.

1 – Poner al baño María la tableta negra con los 25 gr. de mantequilla.

montaje 7

 

2 – Ponemos también la tableta de chocolate blanco sola a baño María hasta que se deshaga.

Después lo estiramos con la ayuda de una espátula sobre un papel. No debe estar sobre una superficie fría.

montaje 6

Una vez enfriado en la nevera el chocolate blanco, se corta en trozos  y se reserva.  A continuación  cubrimos el bizcocho con chocolate negro mediante una espatula o similar.

IMG_20190616_210728

Después se coloca sobre los laterales del bizcocho, el chocolate blanco en trozos.

 

IMG_20190616_214632

 

montaje 8

Anuncios

PASTEL DE COCO Y MARACUYA.(Saturn cake)

planet_saturn_the_rings_star_stars_1920x1080.jpg

 

La Nave acababa de adquirir velocidad de crucero después de un despegue impecable.

Todo estaba saliendo bien aquel 23 de julio de 2076 y la tripulación comenzaba a relajarse, soltándose de los cinturones que los habían mantenido sujetos hasta llegar a la estratosfera.

Se esperaba que el millón y medio de kilómetros que los separaban del anillo de Saturno, se pudieran hacer en un breve tiempo de tres meses gracias a las altisimas velocidades estelares que podían alcanzar.

La nave  sustentaba una gran vela con la que captaba de forma infinita la luz solar que le permitía avanzar. De ahí que la Agencia Internacional del Espacio (S.I.A.) la bautizara como “La Pinta”, que fue la primera nave de Colón que dio noticia a Europa del descubrimiento del Nuevo Mundo.

Realmente la misión espacial tenía un destino único: ENCÉLADO, la luna mas pequeña de Saturno y donde se había constatado ya con el envío de dos sondas, que había vida extraterrestre en forma de microorganismos. Estos se habían formado por el desequilibrio entre el carbono, el nitrógeno y la superabundancia del metano que escondían sus ríos.

Entre el grupo de científicos de “La Pinta”  que podrían observar de cerca por primera vez esa vida, bullía un nerviosismo que nadie escondía y por eso era necesario también el relax y el entretenimiento cuando los preparativos lo permitían.

John e Ivan estaban sentados en la parte posterior de la nave, en una especie de  gran anfiteatro abierto, con una una inmensa cristalera donde  se podían ver millones de puntos luminosos en el espacio, al tiempo que dejaban atrás la Luna y la Tierra.

John le contaba a su compañero la importancia de los nanochips que llevaban en su organismo. Desde los que controlaban sus constantes vitales y alertaban de cualquier alteración hasta los que estaban diseñados en conexión directa con el hipotálamo, responsable ente otras emociones de la alegría o de la rabia. Y este fue el que más le interesó  a Iván, el científico español que provenía de un pequeño pueblo de Galicia,  al noroeste de ese país.

John habia participado en el diseño de un sistema  del que pocos sabían en la nave. Se trataba de un espacio preparado para representar de forma virtual los recuerdos de la niñez, aquellas etapas  más agradables y así generar endorfinas que debían contraponerse a las posibles depresiones o alteraciones psíquicas  producidas por un entorno extraño como aquel.

A Ivan se le abrieron los ojos. -¡Qué gran idea poder revivir etapas  de tu vida ! Me gustaría probarlo. Tengo buenos recuerdos de la niñez -dijo.

Aunque aquel habitáculo permanecía todavía cerrado,  John tenía las claves para entrar  porque al ser uno de sus creadores, se las habían  insertado en su cerebro. Solo con acercarse se abrirían las puertas.

Ivan no lo pensó dos veces y se encaminó con su compañero al ala 300 HG  donde se establecían los sistemas de control humano.

Allí en una habitación sin esquinas y ni paredes, en una especie de nube blanca, se iba a reproducir uno de sus recuerdos más nítidos y queridos.

En unos pocos segundos se vio en la estación aérea TR-54 donde llegaba una gran  nave circular proveniente de Cuba. De las escaleras flotantes bajaba su abuelo, un hombre alto y moreneado por el sol tropical, que dejó atrás la isla para descansar en su tierra natal. Él había sido un reputado repostero allí, antes de que Cuba pasase a formar parte de los E.E. U.U. como el estado número 51.

Al poco, su casa natal apareció totalmente real sosteniendo otro recuerdo. Su abuelo les hacía un pastel de coco y maracuya que refulgía en su blancura. Nunca quiso dar a nadie la receta, era un invento suyo sólo para su familia.

Aquella representación holografica “3D Real”  era impresionante. No solo lo revivías todo como lo recordabas….también podías oler ….y saborear…

La cara de Ivan asomó una gran  sonrisa de niño : ¡estaba comiendo de nuevo  la tarta de su abuelo!

 

 

 

PASTEL DE COCO Y MARACUYA. (Saturn cake).

(receta propia).

 

Ingredientes para el bizcocho.

4 huevos tipo L.

150 gr. de harina de trigo.

2 cucharaditas de levadura en polvo.

120 gr.  de azúcar.

30 gr. de coco rallado pasado por el molinillo.

100 gr. de leche de coco a temperatura ambiente.

 

montaje 1

Relleno.

50 gr. mantequilla en pomada.

150 gr. queso Mascarpone.

80 gr. azúcar glas.

150 ml. de nata.

1 cucharadita de extracto de vainilla

2 maracuyas naturales o en mermelada (75 gr.)

 

IMG_20180908_124106_HDR

Aparte.

125 gr. de coco rayado para espolvorear.

 

 

Modo de hacerlo.

 

  • Se pre calienta el horno a 180º C .

En la batidora de brazo se bate durante diez minutos los huevos enteros con el azúcar, hasta que estén muy espumosos.

montaje 2

A continuación se echa la harina mezclada con la levadura y tamizada con un colador. Se va uniendo a mano de forma suave y de arriba a abajo.

IMG_20180908_164858_HDR

Se bate en un tazón o plato la leche de coco con el coco rallado pasado por el molinillo hasta que se integre y quede sin grumos. A continuación se va echando poco a poco a la masa anterior, removiendo poco a poco y de abajo a arriba.

IMG_20180908_130752_HDR

La masa resultante se deposita en un molde de 22 o 24 cm y se mete en el horno unos 30 minutos aprox. A los 20 minutos se puede pinchar y ver si está cocido.

montaje 3

 

Cómo hacer la crema :

En un bol se mezcla bien la mantequilla en pomada con el queso crema a temperatura ambiente (si la mezcla está fría cuesta un poco).

Se bate la nata fría con el azúcar hasta que esté bien montada y después se agrega a la mezcla anterior. Hay que tener cuidado y esperar a que la nata montada esté a temperatura ambiente para que se unan bien.

Por último se le añaden los dos maracuyas pasados por un colador para evitar las pepitas. Si no hay maracuyas frescos se le puede añadir un par de cucharaditas de mermelada de esta fruta.

IMG_20180908_175528_HDR

Una vez frío el bizcocho, se parte en dos  y se rellena con buena parte  de la crema.

montaje 4

El resto se reparte por fuera, con ayuda de una paletina de cocina, hasta que quede bien cubierto por todas partes. Después se  echa el coco rayado tanto por la superficie como por los laterales.

IMG_20180908_192431_HDR

Se mete en la nevera hasta el día siguiente .

Opté por decorarla con caramelo endurecido en forma de mariposa. Se consigue echando el caramelo caliente en un papel de horno mojado sobre una encimera de granito o mármol.

 

IMG_20180908_201952_HDR

IMG_20180908_202420_HDR

IMG_20180908_202541_HDR

BIZCOCHITOS DE NATA Y AZAHAR.

 

pexels-photo-814499.jpeg

 

Le llamaban “bizcochito” y ya no podía hacer nada por evitarlo. Se lo puso su hermana cuando era  pequeño, porque era muy “blandito” de personalidad y su primera novia lo mantuvo porque le resultaba “muy tierno”.

¡Rai…lo odiaba….!. Era un sobrenombre que le delataba a nivel personal : blandengue, sonrosadito y poco masculino. Parecía que todo el mundo te quisiera pellizcar la cara diciendo:  ¡Hayyy…quien es el más ricooooo.! .!Vomitivo!…¡De fracasados..!Pero eso se iba a acabar. Fuera estereotipos, tendría que demostrar que su carácter era fuerte y que no se amilanaba fácilmente.

En primera instancia no se le ocurrió nada, pero viendo un reportaje de deportes extremos se fijó en el puenting que estaban haciendo un grupo de amigos. Lo primero que le vino a la cabeza es que estaban locos y que él jamás podría hacerlo…¿Ja-más  biz-co-chi-to….? –Se dijo así mismo con sorna…

¡Aquí está mi reto, ahora se van a enterar!. Y para hacer las cosas bien se fue a una empresa especializada en este tipo de saltos. Y  además para que sus amigos lo vieran en directo contrató un “Facebook live” a otra empresa. ¡Había que hacerlo a  lo grande.!

El día D todo estaba preparado. Había elegido el puente de Murillo de Gállego en el Pirineo Aragonés por su espectacularidad y porque era el  “Sancta Sanctorum” para los que lo practicaban.

Veinte metros le separaban del rio Gállego mientras  le ajustaban los ganchos y el cámara hacia las últimas pruebas. ¿Estás tranquilo Rai? -le dijo el técnico minutos antes de saltar mientras comenzaba a emitirse en directo  el Facebook live.

Y eso fue lo único que escuchó Rai.

Lo siguiente que recuerda es que estaba en el suelo del puente y le daban  palmaditas en la cara  porque se había desmayado.

Y  mientras se hundía moralmente en la miseria pensó :

¡ Dios mío….soy un bizcochito…!

 

 

BIZCOCHITOS DE NATA Y AZAHAR. (receta propia mejorada)

 

3 huevos y una yema.

200 ml de nata para montar.

150 gr. de azúcar..

150gr. de harina de trigo de repostería

50 gr. de harina fina de maíz.

1 cucharada de agua de azahar.

La ralladura de un limón mediano.

2 cucharaditas de levadura en polvo.

 

montaje 1

 


PARA EL GLASEADO.

100 gr. de azúcar glass.( se puede sustituir el azúcar blanco por 100 gr. de la de arce que es más natural)

1  cucharada y 1/2   de zumo de naranja.

1 cucharada de agua de azahar.

IMG_20180527_184002_HDR

 

MODO DE HACERLO.

Precalentar el horno a 170º.

Se bate la nata fría con la mitad de azúcar (75 gr.) hasta que esté bien montada y se reserva.

IMG_20180527_175144_HDR

En otro bol se baten los huevos con el resto del azúcar (75 gr.) . Cuando estén muy espumosos se le añaden las dos harinas con la levadura tamizada y poco a poco. Con un batidor de varillas se mezcla de  abajo a arriba.IMG_20180719_184515

 

Cuando está mezclado,se le añade el agua de azahar y la ralladura de limón. Después  la nata montada con movimientos de espátula de arriba a abajo.

montaje 3
huevos con harina                                                  masa anterior con nata

 

Yo utilicé 12 moldes de silicona de 8 cm de diámetro.

Se vierte la masa repartiéndola en todos los moldes. Se deben llenar más de la mitad de cada molde pero sin llegar al tope.

IMG_20180719_190009

 

Se meten al horno durante unos 35  minutos aproximadamente. Cuando hayan reventado por arriba se puede bajar el horno a 160 grados. Una vez dorados  se pinchan y si están hechos se apaga el horno y se dejan diez minutos dentro.

IMG_20180719_193422

Después se sacan y se dejan enfriar tapados sobre la rejilla.

 

MODO DE HACER EL GLASEADO.

Mezclar el azúcar glas con el zumo de naranja y la cucharada de azahar removiendo un poco.

montaje 4

Una vez fríos los bizcochitos , verter el glaseado sobre ellos de forma repartida dejando que caiga por los lados. Meter una  hora en la nevera para que se endurezca el glaseado.

montaje 5

 

Se pueden decorar con unas virutas de naranja rayada.

IMG_20180719_205540_HDR

Sólo queda comerlos….!